S.P.C.C.


En el año 1956, el Sr. Pacifico Oviedo poseedor del denuncio minero – de cobre - ubicado en lo que es actualmente la Mina de Cobre de Toquepala; vendió a SPCC este yacimiento, que dicho sea de paso que ni aun los mismos Americanos, tenían idea de las proyecciones de Explotación. El precio de venta o cesión fue de alrededor de 4 a 5 Millones de soles; al menos eso fue lo declarado; por razones de pago del impuesto a la venta. En realidad no se sabe con seguridad cuanto se pagó.

En 1957 SPCC una empresa subsidiaria de ASARCO (American Smelting and Refining Company) gerenciada por Frank Archibald, empezó a trabajar en la producción de concentrados, con la utilización de palas, camiones, tractores y otros de menor tonelaje que los actuales. En aquel entonces, es decir entre 1957 a 1970 hubieron fluctuaciones en los precios del cobre que no incidieron mayormente en lo q utilidades se refiere.

Los sueldos, salarios y gratificaciones así lo certifican.

El rendimiento de mineral ingresado a concentradora era aproximadamente de 1’000,000 de toneladas mensuales, dado el porcentaje de contenido mineral variaba entre 4% a 2% por tonelada, sin contar la producción de Molibdeno. En cuanto al contenido de oro, esto quedaba en manos de Minero Perú, tanto el control del contenido por tonelada de cobre blíster, como el precio de este metal precioso, el oro.

No se puede citar altibajos en la producción, salvo una que otra huelga, que hayan afectado el normal funcionamiento de la Mina y que pudieran afectar los beneficios de la producción.

Ya en 1972/73 se estaban terminando los estudios de Prospección de la mina de Cuajone. En realidad, se había detectado la extensión de la veta de Toquepala hasta más allá de Quellaveco, Cuajone y la quebrada de Torata. Se trató de calcular en determinado momento, una reserva; que fue difícil de hacerlo y que hizo más atractivo y urgente la explotación de la mina de Cuajone.

Con parte de los aportes del mismo personal de SPCC-Toquepala y la inversiones de empresas privadas se implementó logísticamente, con equipos más modernos y de mucha mayor capacidad, personal ya especializado en Toquepala fue trasladado a Cuajone.

A pesar de que la ley del mineral no era tan alta como la de Toquepala, el volumen de extracción; por el rendimiento de la maquinaria; compensaba normalmente el financiamiento del Proyecto Cuajone. La producción de mineral llevado a concentradora variaba entre 1’300,000 a 1’600,000 toneladas mensuales. Se había optimizado tanto el rendimiento de la mano de obra como el aprovechamiento de la maquinaria adquirida.

Cuajone mantenía un sistema de entrenamiento continuo de operadores de Explosivos, Palas mecánicas, Camiones de 90 a 120 Toneladas de capacidad. Un ferrocarril manejado por control remoto por un solo operador, aparte de excelentes sueldos y salarios; habían bonificaciones y gratificaciones especiales, se entregaban acciones laborales cada año.

En conformidad a los informes económicos es evidente que la producción de Cuajone es superior a la de Toquepala de ahí que Southern Perú quiera ampliar la concentradora de Toquepala por motivos de los precios de los metales; que dicho sea de paso es un fenómeno eventual; y que se quiere aprovechar, pese a la baja ley del cobre (0.80 – 0.90%) por tonelada. El volumen incrementaría los beneficios habituales. Es cierto que esta ampliación requieren mayor volumen de agua, pero hay oposición de los pobladores que serán afectados en sus cultivos al disminuir notablemente el recurso hídrico.

Este problema es bastante complejo, ya que si bien es cierto es un problemas el asunto del agua, también hay que considerar el aumento del monto que se va a recibir por la mayor producción.

Resolver esta situación merece un estudio de lo aquello que podría calificarse como “lo que pudo haber sido” y compararlo con lo que podría llamarse “Rectificarse a Tiempo”. Aunque estas frases parecen subjetivas, la verdad que encierran desafíos que serán resueltos recurriendo a los números.

No se sabe realmente que parte ha de ceder en lo que se lejano calcule monetariamente y que la otra parte ceda sus posiciones a actividades más conciliatorias.

Esto siempre y cuando no haya una jugada fraguada tanto por ASARCO o el Grupo México, que hoy en día son lo mismo; para cuyo efecto tenemos que recurrir posiblemente hasta el espionaje económico internacional. Ya hay comentarios en el sentido que SPCC (Cuando era de Americanos) vendieron al Grupo México los centros mineros de Toquepala y Cuajone con el propósito de bajar significativamente las remuneraciones; en especial del personal americano (Cuando era SPCC) por los nuevos y menores pagos que se hacen al personal de la alta cúpula mexicana. Así también los sueldos y salarios del personal peruano. Sin tener en cuenta la subida del precio de los metales, esta medida ya es un ahorro para la empresa Mexicana.

Las reservas del mineral que repetimos es muy difícil calcularlas y mucho menos la ley de las mismas, hacen sumamente tentativas estas medidas. Lo real es que la venta del mineral es enorme; sin embargo el mismo gobierno peruano no lo sabe y por lo tanto, no sabe sobre qué base harán las futuras negociaciones.

En 1980 el Sr. Larrea, Gerente General de la Mexicana de Cobre, visito Cuajone solo para salir de la duda sobre el costo de producción de Cuajone, siendo que la Mexicana de Cobre estando al lado de los EEUU; de donde provienen la mayor parte de los insumos utilizados en la producción, el costo resultaba más alto que el de Cuajone.

Si se dan las posibilidades citadas líneas arriba, la mesa de dialogo; si no está al tanto de ellas pierden su tiempo alegando cosas comparativamente mínimas.

En otras palabras, hay en juego de grandes cantidades de dinero y no las minucias por las cuales se quieren sacar los ojos aun los mismos dirigentes Tacneños o Moqueguanos, en estos días.

Que el problema es el Agua? no es cierto, con lo que se va a ganar en el futuro, se puede desalinizar todo el Océano pacífico y llevarlo a reservorios que descartaran el uso de la laguna de Suches y otras fuentes de agua actualmente utilizadas.

En el Perú no hay técnicos que quieran asumir el reto de estudiar y buscar la solución apropiada. Hay que buscar técnicos y profesionales extranjeros, de repente terminemos vendiendo los complejos mineros a China y entonces el asunto se resuelve si o si.

Por otro lado Quellaveco no se pronuncia ni dice nada. Es otro miembro aparentemente pasivo del problema que se quiere resolver en la Región; pero hay que tomarlo en cuenta de todas maneras.

Las decisiones que se tomen tienen que afectarlos de una u otra manera. Hay que recordar que el yacimiento de Quellaveco está ubicado entre Toquepala y más cerca de Cuajone. Sus relaves irán inexorablemente a través del actual canal que los conduce, a Quebrada Honda. Y esto no se ha tomado en cuenta por el momento…


MJSM.


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